24
Mar
09

¡Qué se aproveche!


Hola a todos los lectores de este creciente y variado blog. Permítanme presentarme: soy Jorge Antonio Morales (Jama pa los cuates), el nuevo integrante en la redacción y desvaríe de este espacio. Antes que nada quiero dejar claro los objetivos de mi participación: utilizar su valioso tiempo y este espacio para aproximarlos un poco a mi mirada del mundo. Más de uno dirá (aunque espero no sean muchos) y a mí: ¿De qué me sirve la opinión de este sujeto entre millones? Mi respuesta es sencilla y alburera: Para abrirte. Abrirte a las perspectivas de otras personas, abrirte a la solidaridad o al desacuerdo, abrirte a la participación activa, en fin, abrirte a la despereza cerebral. Es más no sólo abrirte, abrirnos. Porque este espacio no es exclusivo del que escribe, sino de todo el qué lo lee y opina. Es un ir y venir de información que se convierte en un ir y venir de ideas. Es por eso el título de esta entrada: ¡Qué se aproveche!, que se aproveche un espacio como El Pachucho de México para dar cabida a voces e ideas, que se aprovechen estos medios para reiniciar la participación en temas de interés, que no digan que los jóvenes de ahora vivimos pegados a la computadora y que esto solamente nos retrae del mundo, demostremos que podemos hacer más que lo que ninguna generación anterior pudo hacer. Por eso: ¡Qué se aproveche!

Ahora si demos paso al desvaríe:

Existe una gran dualidad en la Ciudad de México, siempre activa, siempre en movimiento y a la vez estancada en un bache de desigualdad. En la capital se sintetizan los poderes de la nación: político, social y económico. Esto viene desde la gran Tenochtitlán, núcleo que contenía el ADN de una cultura heterogénea, formada de muchas otras. Sigue siendo así. Pero el lector se preguntará a qué viene está remembranza. Pues resulta que el pasado domingo recorría el centro histórico de esta capital y mientras veía la mezcla de estilos arquitectónicos, de templos barrocos, antiguas fábricas neoclásicas, estaciones de radio de principios del siglo XX, torres de los 50 o 60s, hasta los más nuevos edificios, me vino a la mente que los edificios o en si la arquitectura como buena arte son un reflejo del ser humano y su condición; en este caso del mexicano capitalino. Así como se ha ido construyendo sobre viejos edificios, la sociedad se ha ido construyendo sobre viejos paradigmas, viejas ideas y esto ha generado la mezcla cultural y social que encontramos ahora.

Apenas el viernes había estado por San Ángel y Altavista, donde la opulencia es bandera de un supuesto progreso social. Nuevamente esta mezcal de la arquitectura en cada esquina era un reflejo social: antiguas casonas de descanso ahora convertidas en lujosos restaurantes, donde el nieto o bisnieto del dueño original cena cada viernes. Esta combinación dada en mi fin de semana me llevó a pensar que tenemos una mezcla tan profunda en nuestro ser que podemos definirnos como chilangos pero nunca encontrar un chilango idéntico al otro. ¿Es esto bueno o malo? Eso es algo que cada uno definirá. Pero es innegable que es una de las causas de un problema real. No nos vemos en el otro. El otro, el vecino, la vendedora, el chofer, el viene-viene, el policía, el profesor, la abogada, el mini-Salinas de la esquina. Todos somos parte del mismo conjunto. Pero no equitativamente. El otro no es igual de importante que yo. Es como si mágicamente hubiésemos caído en el mismo espacio y coincidido en el mismo tiempo. Pero no tuviéramos las mismas raíces. ¿En qué recae esto? Pues en que el chilango de revista no se identifica con el de a pie. Y lo peor de todo: no somos para cambiar este estado de las cosas. Preferimos cerrar los ojos. Simple, sencillo y práctico. Ojalá que simplemente reflexionando estas ideas podamos dar el primer paso a un cambio arquitectónico de la ciudad.

Pásele a opinar!

Jama

Anuncios

2 Responses to “¡Qué se aproveche!”


  1. 1 Cipa
    05/04/2009 en 10:12 AM

    Muy interesante… creo que tienes razón en el hecho de que somos muy indiferentes a los demás… pero creo que dentro de todo siempre habrá cosas que nos identifiquen porque como has mencionado nos toco vivir en el mismo lugar y espacio, así que yo creo que sólo hay que recoradar que no estamos solos, que siempre habrá por lo menos 1 cosa en común… ya que todos somos chilangos.

  2. 2 cacatua86
    14/04/2009 en 7:01 PM

    Q estupideces dices, mejor dedicate a otra cosa


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Lo que hay en el Pachuco

marzo 2009
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 4 seguidores

Blog Stats

  • 159,842 hits

A %d blogueros les gusta esto: