Las instituciones con el paso del tiempo se van deteriorando, y la Iglesia católica no es la excepción. Hoy en día podemos verle sumida en una de las más graves crisis de credibilidad y de solidez institucional en su historia reciente.
Si bien la Iglesia católica ha logrado sortear crisis mucho más severas en su pasado como el Cisma Oriente-Occidente, la separación de la Iglesia Anglicana, la reforma luterana y la unificación italiana con la consiguiente pérdida de territorios. Todos estos conflictos tenían su origen en disputas teológicas o meramente políticas, hacia los cuales la feligresía mostraba un verdadero desinterés o simplemente no tenía acceso a la información. En cambio la crisis por la que pasa hoy en día la Iglesia católica está estrechamente vinculada a su relación con la feligresía y ésta tiene acceso a la información en tiempo real gracias a las tecnologías de la información. De ahí que se asuma que la crisis actual pueda llegar a trastocar de una forma mucho más profunda a la estructura de la iglesia católica en todo el mundo ¿Será?
Pensemos en el caso de México, país que por lo menos nominalmente registra una alta concentración de católicos (que realmente lo sean ya es otro asunto). México es un país en que aproximadamente el 50% de su población se haya en alguno de los rangos de pobreza, 11% del total de la población en condiciones de pobreza extrema. A su vez la gran mayoría de esto pobres se haya concentrada en el ámbito rural (donde el clero católico aun ejerce una fuerte influencia) y para redondear los datos estadísticos en todo el país solamente el 20% de la población cuenta con acceso al internet (que es de todas las fuentes de información, la más vasta y la más libre de todas).
Dadas las condiciones de pobreza de gran parte de la población, su gasto destinado a adquirir información (léase periódicos, revistas, etc.) se reduce a los mínimos, si acaso se destina alguna parte de su ingreso a esta función. Si bien existe una televisión en la mayoría de los hogares del país, el tipo, la calidad y la cantidad de información que se recibe a través de ella es por decir lo menos, muy deficiente en el caso de la televisión abierta. Así que si es el acceso a la información el que ocasionaría el debilitamiento en las relaciones entre la Iglesia católica y su feligresía a raíz de los casos de pedofilia, en el caso de México creo que no será ese el efecto.
Y además hay que considerar el hecho de que en muchas localidades sigue siendo la Iglesia católica la que realmente rige la vida diaria. Para muestra basta con observar lo que sucede en varias comunidades de Chiapas con aquellos miembros que no son católicos, normalmente son expulsados de ellas o sujetos a vejaciones por parte del resto de la comunidad, que azuzada por los líderes religiosos da muestras de una violenta intolerancia. O mejor aún el hecho de que está institución sea la que dictamine el actuar de un partido, cada vez que se aprueba o se intenta aprobar una disposición que va en contra de su doctrina.
Entonces ¿México será un país en que todo siga como si no hubiesen ocurrido los abusos y el clero católico siga siendo un grupo intocable por la ley debido a su poder popular? No, si es que quienes estamos informados actuamos al respecto. Ya va siendo tiempo de que la Iglesia católica deje de ser un ente privilegiado de la sociedad mexicana, que en muchas ocasiones puede incluso estar sobre el Estado y hacer lo que se le antoje, es pues tiempo de que las leyes que nos rigen a todos apliquen también sobre la iglesia. Y que quien sea responsable de un crimen lo pague, sin importar si pertenece a una iglesia u a otra. El papel de nosotros debe de ser entonces ejercer presión sobre el Estado (que hoy es renuente a hacerlo) a actuar en ese sentido.
No es que me alegre la crisis de la Iglesia católica (tampoco me molesta la verdad) pero ya va siendo momento que se juzgue a los criminales que la provocaron. Y ese juicio debe de ser llevado a cabo por el Estado, no por los mismos integrantes de la Iglesia. Si ello ocasiona un debilitamiento de esta, pues lástima pero dura lex sed lex.
Luis Angel Monroy Gómez Franco

Hay qué considerar varios puntos al abarcar este tema. Antes qué nada la crisis es tanto de causas internas cono externas y por lo mismo hay qué ver quien la promueve y con qué fines. Luego recordar que en toda la historia siempre ha existido la problematica relación Edo- ecclesia y q la misma dijo hace casi 1500 años q la iglesia se regia por las leyes terrenales en cosas del ámbito terrenal y q l Edo tenía jurisdicción en ese plano así cm ella lo tenía en lo espiritual y el Edo no se metía en eso. Sucedió eso? Pues no del todo, y por eso los cismas y las reformas. La iglesia catolica romana junto con el derecho romano son dos de las instituciones más resistentes al tiempo y creo q en fundamentos es difícil predecir un cambio n la fe y creencias más n la confianza puede ser q si. Ahora tampoco se puede generalizar q si un padre hace esto todos lo hcen y q lo único en común es su oficio hay q ir al fondo y para esto es necesaria la mayor imparcialidad, lo q implica q la Iglesia se abra y el Edo también haciendo de lado confrontaciones y dando paso a la razón.
Si la iglesia quiere sobrevivir a la próxima década debe reformarse como institución partiendo del supuesto que la feligresía es ignorante y manipulable (lamentablemente para la iglesia ya no es la esta la que mueve los hilos)
Dificilmente se va a reformar si es que los dirigientes pertenecen a lo más conservador de la jeraquía católica. La Iglesia es un gigante con pies de barro, la mejor muestra de ello es que la región a la que se destina mayor esfuerzo a evangelizar es Europa, debido a la pérdida de feligreses.
Primero que nada, ya sé que no es la entrada más actual, pero es una que me llamó mucho la atención por el tema y es por eso que comento. Estoy realmente de acuerdo contigo LA. Si queremos que la justicia se aplique de forma pareja a los criminales, pertenezcan a la religión o institución y sean del puesto que sean, los que deben empezar a hacer algo somos los que tenemos el acceso a la información gracias a Internet, como dices. A mi la verdad me repugna saber todo lo que hizo por tanto tiempo Marcial Maciel, pero sobre todo me repugna la falta de acción de las instituciones religiosas que sabían desde hacía mucho el tipo de persona asquerosa que era. Es indignante que crímenes como los que él hizo se hayan mantenido impunes (y no estoy dicendo que todos los sacerdotes sean así, pero la verdad no ha sido el único), protegidos por una institución en la que tantas personas confían y se apoyan. Pero bueno, esto no sorprende tanto sabiendo que la Iglesia Católica ha hecho cosas peores. En fin, yo no creo que algún día se le pueda quitar todo el poder a la Iglesia, sobre todo en las zonas más pobres, pero sí creo que se pueda hacer un cambio sacando más y más sus trapitos al sol. Lo importante es que el Edo. se decida a hacer algo al respecto, mi pregunta es LA, ¿cómo crees que los podemos presionar?